Murió Carlos Camus, obispo emérito de Linares, una vida consecuente con el evangelio de Jesucristo, defendiendo la vida amenazada-torturada-eliminada.En 1987 publicaba:
“Yo dije algunas verdades, pero vivimos en el país de las
mentiras. Me pareció mi deber denunciar los pecados sociales que amenazan la
vida: gritar fuerte contra la injusticia social y los atropellos a la dignidad
humana; decirle a mis compatriotas que si no nos convertimos a la verdad, a la
justicia, a la libertad y al amor, no tendremos paz en Chile y caminamos a una
inmensa tragedia.
La inmensa mayoría de los chilenos lo ha entendido. Pero unos
pocos que manejan las comunicaciones sociales pretendieron montar una campaña
de falsedades; han fracasado”.
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